viernes, 11 de septiembre de 2009

Femme fatale...





¿Sabes, amigo? He conocido a varias mujeres que miraban en blanco y negro sólo porque tenían alergia al color, su único punto débil. Son fáciles de reconocer, basta tener la memoria de un mandril en celo y la experiencia de esa edad, la mía, en la cual el cerebro adquiere textura de espuma y algunas partes del cuerpo claudican ante el maldito rigor científico de la maldita ley de la gravedad.

Son chicas solitarias que sobreviven a media luz y que, desde luego, ejercen un poder de diosas dentro de cualquier antro de esos cuya diferencia con una cloaca son sus habitantes, llamados clientes con tal de que no se conculque algún mandamiento, unos tipos que emiten sonidos tales que, con suerte, el azar puede llegar a transformar en palabras.

¿Quieres saber más sobre estas mujeres que dejaron su reputación en barbecho? La madrugada les cae ceñida a la cintura, fuman whisky con hielo y nostalgias, beben tabaco oscuro y huelen de tal modo que, cuando quedas cerca, comienza a sangrar la pituitaria. Suele pulular a su alrededor una cohorte de hombres distinguidos, penitentes con espuelas capaces de hacer elegantes sus ademanes neolíticos. Pero ten cuidado, amigo, no te fíes, al final huyen escarmentados, con rozaduras en los ojos y agujetas en el alma. Ahora, en la redacción, tenemos a una chica nueva que envió su curriculum por correo electrónico. Pero no sé, tiene gestos danzantes que me hacen dudar y me mantienen en alerta: no tengo muy claro si es una becaria con ilusiones o un virus.

Yo he tenido suerte con ellas porque siempre tuve claro que no pensaban en mí justo antes de entrar en la ducha. Todas coincidieron en confesarme que fueron niñas risueñas y desarmadas. Y a veces, amigo, a veces te juro que he visto a esa niña asomar entre las capas de verdades inconfesables que el paso del tiempo les dejó como un legado con tachaduras sobre su piel. Y te puedo jurar, amigo, que he creído en la redención bajo los puentes que la odontología implantó en esa sonrisa vencedora que vi asomar, la de la niña con coletas que alguna vez fueron.

25 comentarios:

marisa dijo...

Un artículo genial,enhorabuena.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pues tienes tela de arte.

Salud siempre.

el aguaó dijo...

"La madrugada les cae ceñida a la cintura, fuman whisky con hielo y nostalgias, beben tabaco oscuro y huelen de tal modo que, cuando quedas cerca, comienza a sangrar la pituitaria".

Querido Manteca, supongo que la experiencia hace nudos en el corazón para que no sienta más, pero las mujeres fatales son peligrosas. Están rellenas de tentación prohibida, y esto atrae fuertemente, como el humo al saxo.

Le traigo una cántara, pero no se apure, está llena de tinto.

El callejón de los negros dijo...

La vida de tabernas y humedales le sienta bien.
Y sus textos son caviar para cualquier monologuista...

Antonio

mangeles dijo...

Si yo ya lo he leido...y ya he visto las chicas....y ya comenté...pero se perdió mi comentario jooo...

Besos

media luna dijo...

Será que hoy estoy sensible o nostálgica. O será seguramente que tu artículo es capaz de arañar lo más profundo del alma. Porque... Querido Juanma, hiciste que viera a esa mujer en blanco y negro através de su humo y de todo el humo que los demás la echaban encima. Pero lo peor o lo mejor, fue cuando pude verlas con coletas y todavía sonriendo con su inocencia sin saber que terminarían sus días intentando mirarse en esos espejos llenos de humo malholiente.
Uno no sabe si compadecerlas, salvarlas o admirarlas.
¡Genial amigo! ¡Genial! Cuántas ganas tenía de leerte.
Por cierto, en mi blog ya pude responder a todos los amigos. Allí te dejé mi agradecimiento.
Un beso grande grande.

salvadorpliego dijo...

Me imagine alguna diva que deja una huella profunda. Un gusto leerte. Saludos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Oye, este Manteca escribe tela de bien. Juanma nos hace grandes recomendaciones...

dama dijo...

Juanma... lo sabía.

siempreconhistorias dijo...

¿Y ahora dónde busco el tiempo para frecuentar este rincón? Muy buen texto, triste y excelente como esa sonrisa bajo el puente del dentista,como el whisky de esas cloacas y los sonidos que se tornan conversaciones.... Y la entrada musical inmejorable.
Gracias.

radioblogueros dijo...

Buenísimo, como pudimos comprobar. ¿Estarás en directo el viernes? Algunos empiezan a dudar de tu existencia... Con el talento que tienes...

MarianGardi dijo...

Mejor que criticar mirarse uno mismo los oropeles.
Aqui parece que hay mucha poelota.
Yo no visito esos antros que nos cuentas, pero si tengo noción de que en esos antros hay también muchos aburridos de 50 para arriba en busca de carnaza gratuita.
Creo que hay cosas mucho más interesantes para comentar que criticar el aburrimiento y la desolación de algunas mujeres.
Que pases un buen día Juanma y también pasa del peloteo

Anónimo dijo...

A MarianGardi: ¿sabe usted leer?


Juan "El Manteca"

Anónimo dijo...

Y, por cierto, censuraré sus comentarios como vuelva a entrar por aquí a insultar a mis amigos.


El Manteca...una vez más y las que hagan falta.

MarianGardi dijo...

Claro que se leer:
"Son chicas solitarias que sobreviven a media luz y que, desde luego, ejercen un poder de diosas dentro de cualquier antro de esos cuya diferencia con una cloaca son sus habitantes, llamados clientes con tal de que no se conculque algún mandamiento, unos tipos que emiten sonidos tales que, con suerte, el azar puede llegar a transformar en palabras.
Ahora, en la redacción, tenemos a una chica nueva que envió su curriculum por correo electrónico. Pero no sé, tiene gestos danzantes que me hacen dudar y me mantienen en alerta: no tengo muy claro si es una becaria con ilusiones o un virus.
La madrugada les cae ceñida a la cintura, fuman whisky con hielo y nostalgias, beben tabaco oscuro y huelen de tal modo que, cuando quedas cerca, comienza a sangrar la pituitaria. ".


Todo lo que usted hable sobre las mujeres, me lo está diciendo a mí que también soy mujer y me ofenden sus palabras.

Anónimo dijo...

Bien, queda claro que sabe al menos copiar.

Le puedo asegurar que no le hablo a usted. Tampoco hablo sobre usted. De hecho, son mujeres absolutamente alejadas de usted las que por aquí aparecen y aparecerán.

En fin, ya ve: no tiene por qué sentirse ofendida.

Juan "El Manteca"

MarianGardi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MarianGardi dijo...

Estas mujeres antes que nada son mujeres y tienen su dignidad.
Y si usted sabe criticar, también debe saber aceptar las criticas.
En cuanto a los comentaristas como veo que todos le han aplaudido el árticulo pues yo lo veo, es una evidencia, no una critica, que todos estan a su favor, o piensan como usted, simplemente es esto.
Muchas gracias y perdone usted las molestias ocasionadas.
Y si vuelvo a leer otro árticulo suyo y estoy en desacuerdo con usted se lo voy a decir.
Así de frente y sinceramente.

Octavio dijo...

Señor Manteca, la próxima vez escriba usted sobre hombres desarraigados, malas personas y sin escrúpulos. Sus lectores varones entenderemos que habla de personajes y no le afearemos por ser políticamednte incorrecto. Es más, le aplaudiremos.
Si hubiera que ser siempre correcto, qué aburrido sería esto.
Un abrazo de parte de un amigo de su amigo.

MarianGardi dijo...

Ahora que me lo ha explicado usted, siento el malentendido, no tenia ni idea de que eran folletines de comic radiados.
Retiro mis palabras.
Saludos

Anónimo dijo...

No se enojen, el manteca pasa mucha hambre de esa mala de verdad... y le ponen los pivones irritados. No piquen.

Lindo de Esplugues

Anónimo dijo...

¿Folletines de cómic radiados?...realmente comienza a dejarme sin argumentos.

Me voy a tomar una copa con la primera mujer que vea pasar.

Juan "El Manteca"

Anónimo dijo...

jajajajajja!!!! es que se puede malinterpretar porque, bien lo sabemos, los hombres carecen de la sensibilidad femenina, jajajajja

pero polemizar es vida, jajajjaja

me encanta

la mojona

Anónimo dijo...

La sensibilidad femenina, a veces, no es sensibilidad...y no me haga usted hablar, doña mojona...¿le apetece tomar una copa conmigo?

Juan "El Manteca"

Anónimo dijo...

Lo siento don Manteca, pero a mí simplemente leyendo sus palabras me entran temblores y mareos... los efluvios de sus líneas, puro humo, me queman los ojos... lo siento pero no.

Lo mejor, disculpe mi criterio si no lo considera acertado, es un activia antes de acostarse, acostarse tempranito, mentar todo lo malo mientras visito al señor Roca por la mañana y acordarme de todo lo bueno cuando acabo el trabajo (con el señor Roca, claro).


Lo siento, pero no.