viernes, 19 de marzo de 2010

La Fotografía



¿Sabes, amigo? De todas las posibles fotografías que se me ocurren, creo que yo sólo quedaría bien en la que le hicieran a la lápida bajo la cual algún día despistado descansaré. Mas no será un descanso en paz, que me gusta con devoción la vida y odio con desmesura ese eufemismo que nos regala al final. En la hipotética fotografía al epitafio que aún no tengo decidido, siquiera pensado, no me veré obligado a posar con cara de turista avezado o interesado. No. En ese lugar frío y postrero ya llevaré puesto el gesto lapidario que, sin querer, vengo ensayando tras tantas madrugadas adormecidas de ron, madrugadas que se hinchan como si el alcohol y las palabras usadas hasta el hartazgo tuvieran el efecto de la levadura, madrugadas que me dan un retrato a contraluz. Quien tiene la mala suerte de verme allí, al final de la barra en el final de la madrugada, no puede sino pensar que soy un fantasma o un daguerrotipo.

La fotografía es un arte. Quien lo ponga en duda, comete un error. La fotografía es paciencia, es amor por el detalle, es la búsqueda agazapada y despierta del momento, es un segundo cazado al vuelo, el tiempo detenido, vencido al fin, sumiso y calmado, es la respuesta definitiva a la filosofía mareante del viejo Heráclito: si fotografío un río, me puedo bañar en él, en el mismo río, tantas veces cuanto quiera hacerlo.

En la fotografía, ese arte notable, no hay un desnudo que sea feo ni paisaje que inmediatamente no queramos visitar. Incluso la captación de la miseria o la pobreza tienen algo que sugiere belleza. La fotografía, por cierto, es un camino eficaz para la protesta o la rebelión, nos enseña el mundo cuando en fin de semana, entre barbacoas y cuñados, pensamos que somos felices y olvidamos que el mundo es una mierda. Kevin Carter, en la fotografía más desgarradora que vi jamás, nos muestra a un niño desnutrido a cuya espalda acecha, acaso espera, un buitre carroñero; sabemos que se llama Kim Phuc una niña que corre desnuda y despavorida tras un bombardeo con Napalm; Sharbat Gula es el nombre de unos ojos verdes que fueron mostrados sin el burka infame; Robert Capa estaba allí, cuando aquel tiro; un marinero y una enfermera nos anunciaron el final de la guerra; un tiro en la sien, en mitad de una calle vietnamita, nos pellizca el alma; Armstrong, fotografiado en la Luna, oculta su andar como pato mareado. La fotografía, el mundo, la vida, la Historia.

La fotografía es un arte necesario. Pero debo confesar que nunca me gustó que me fotografiaran, siempre me sentí ridículo cuando me tocó buscar un gesto con el que pasar decentemente a la posteridad. Huyo de la fotografía igual que lo hago del espejo que tengo en el cuarto de baño. Y aún más veloz es mi huida, Juanmita antifotogénico, si se trata de la fotografía digital. Anclado como estoy en vicios viejos, la memoria digital, entre dígitos humedecidos y huellas dactilares, siempre pensé que era otra cosa, algo que sólo entiende de oscuridades y cuerpos. Prefiero el carrete, el revelado y la cubeta dentro de la cual, desde la nada, emerge la sorpresa de lo que fue y ya siempre será.

6 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Tenía razón Juanma, le tenía yo un poco olvidado, Sr. Manteca. Oiga Vd., ya sé que no quiere, pero fíjese, me le imagino a Vd. fotografiado por Schommer, no sé si se acuerda de aquellas fotos que hacía... eran retratos trabajados con objetos, fondos y actitudes que representaban al personaje más que su cara casi. O por Ouka Leele, otra fotógrafa distinta. O por Annie Lebovitz, una retratista espléndida, más cerca de Vd. en Sevilla, Antonio del Junco que le le sacaría no sé si guapo pero sí interesante...
Como ve no hay como diga que no le gusta algo como para que le proponga yo varias posibilidades de retrato ... que no es al uso. Un abrazo.

PS: La foto de Kevin Cartner o la Kim Phuc son como los horrores de la guerra de Goya en hoy, imágenes que te persiguen.

mangeles dijo...

Eso es la fotografía, mi querido Sr. Manteca. Además, la fotografía grabar para siempre un sentimiento...

Yo tengo una fotografía de niña, de unos 10 años, junto a mi madre, sentadas sobre un toalla, en una playa de Málaga. Mi madre pone su mano trás de mí, en mi cintura...siempre que miro esa foto, recuerdo la mano de mi madre, su suavidad, su ternura, sobre mi piel.

Una foto, ¡¡¡también capta un sentimiento''¡¡¡.

Muchos besos, Sr.


Pd.: ¡Pues yo he visto al Juanmita en el faceboki ese....y es muy guapo y atractivo...¡¡¡ Debería dejarse querer por las cámaras¡¡¡

SUSANA dijo...

Ajá! Protesto Manty!

Hemos compartido a Sharbat Gula y atravesado el burka infame...pero ¿cómo es que Robert Capa está solo? ¿Y dónde está Gerda Taro, Queridísimo Amigo?

Vale, paso por alto esta ausencia porque sus letras son bellas y homenajean este maravilloso arte!

Y permítame decirle que no Usted, pero sí su Autor, luce estupendo en las escasas fotos publicadas en su blog.

Y me voy, pero no sin antes dejar un Abrazo para Usted y una tonelada de besos para mi Querido Juan Manuel!

siempreconhistorias dijo...

Vengo de visita tras la mala conciencia creada por Juanma en mí, admirado Manteca, y le aplaudo toda la reflexión y le comparto la huída de cámaras y espejos y la pasión por ese cuarto oscuro y mágico de otros tiempos.
Un beso con gesto lapidario.

Lola Montalvo dijo...

Algunos antiguos indígenas no querían que se les hiciera fotografías porque consideraban que con la imagen se les robaba el alma...Y creo que no les faltaba algo de razón, porque la foto roba un instante, un segundo, un pensamiento que se refleja en nuestro rostro y que no siempre muestra nuestra mejor expresión: esa de asombro bobalicón o de interrogante simplón.
Discrepo con usted, Sr. Manteca: gracias a la foto digital yo me ahorro mucho dinero en revelados... pero ese es un elemento demasiado práctico que supongo que no es el que usted busca. Encantada de haberle conocido.
Besos intantáneos.

América dijo...

Un fotografía es una instantánea en el tiempo,un instante irrepetible,imortaliza un momento único,la fotografía es arte ,el carrete siempre quedara para los amantes de la fotografía esa que se palpa.
Buen post y seguro que es fotogénico.

Un abrazo muy fuerte.