viernes, 4 de diciembre de 2009

Mujeres que han hecho historia



¿Sabes, amigo? No veo la gracia sin par o la chispa burbujeante del lugar común que, en cualquier sobremesa de té con pastas, en domingo futbolero, de barbacoas con cuñados sabelotodo y abultado suplemento dominical, proclama a los vientos calmados de la ignorancia que, tras un gran hombre, siempre hay una gran mujer. ¿Qué hace esa gran mujer detrás de ese gran hombre cuyos apellidos son capaces de modificar la Historia? ¿Mirarle su culo marcado con el hierro candente de lo insigne? ¿Encargarse de mantener adecentada y limpia la rutina que da el calendario mientras el gran hombre viste prendas purpurinas y planchadas por la mujer que le queda justo detrás? ¿Por qué razones y otras oscuridades el lugar común no puso a esa misma mujer delante de ese tipo tan maleducado?

Ahora que estás aprendiendo a hablar, Juanmita querido, déjame decirte que tengas mucho cuidado con el lenguaje: nos tiende trampas donde queda apresada la inteligencia que nos caracteriza, esa lucidez que parece hemos comprado en un mercadillo, a euro el manojo. El idioma entero, tantas veces, es un lugar común atestado y maloliente. Evita que tus palabras caigan sobre tierra en barbecho y juega siempre con palabras que dominen los vuelos, hagan el amor con otras palabras y sepan, con claridad y distinción, que el pensamiento libre es el único posible de los pensamientos.

Nunca dejes pasar la oportunidad de sentarte al lado de una mujer y ponerte a escuchar. Sí, amigo, ya sé que hablan por los codos, pero encontrarás pocas palabras gratuitas en su discurso. Talvez, mientras me lees, tus blogueros algo ausentes, algo hipnotizados, están valorando esta columna dórica, cuyas estrías siempre zigzaguean, con ese otro lugar común que es arquitrabe donde se soporta el peso de lo políticamente correcto. Pero eso es lo que hay, querido, me basta asomarme un poco a la ventana para contrastar la verdad tan paupérrima en la que sobrevivimos.

Eva al desnudo introdujo en la vida algo tan fascinante como el pecado, Cleopatra fue el perfil del mundo, Juana de Arco su valentía pagada con fuego, Santa Teresa y Sor Juana Inés su amor más puro y elevado, Mata-Hari su cintura serpentina, Mari Curie descubrió su química, Frida Kahlo su profundidad, Valentina Tereshkova otra dimensión, Teresa de Calcuta otra paz, Irena Sendler otros juegos para niños y mi adorada Marilyn otros sueños para soñar. Sin ellas, y tantas otras, el mundo habría sido más aburrido, cariacontecido, cobarde, odiable, inmóvil, físico, plano, adimensional, marrullero, triste y previsible.

Mi Juanmita callado, hay muchas mujeres que, al igual que tú, son amas de casa: un trabajo tan infravalorado que ni siquiera existe como tal. Ellas también son las grandes mujeres de la historia. Y no te equivoques, colega: nunca están detrás.

Jamás estuve lejos de una mujer que me quedara cerca y te puedo jurar, Juanmita inocente, que me enseñaron la única sabiduría con la que he entrado en estos últimos años que habito: la bondad de los silencios, los huecos donde la piel recibe sus mejores caricias, las aceras más solitarias por donde pasear y el recuerdo poderoso e inolvidable de luces suaves, derramadas, bajo las cuales me dieron de mamar.

17 comentarios:

Capitán dijo...

Sabiduría agria la del Manteca

Navegante Del Alma dijo...

Manteca amigo, podría decirte que comparto mucho de lo que acá decís. Podría decirte que le supiste dar una vuelta al tema de la gran mujer tras el gran hombre, podría también decirte que juntos a la par es mejor, podría decirte que valoro el reconocimiento que encierra tu texto... Pero también diría que es probable que la mujer no necesite de nuestra defensa, es más, creo que prefieren defenderse solitas.
Lo que si digo es que tu texto es sagaz y justo.
Te dejo un abrazo.

siempreconhistorias dijo...

A la bondad de los silencios llenos de caricias solitarias me acojo hoy para deleitarme en tan buen, masculino texto.
Beso.

América dijo...

Hola...Sin duda previsible.Absolutamente,siempre al lado,es donde mejor se está.

Octavio dijo...

Manteca: qué grande eres. Las mujeres te inspiran, sin duda, lo mejor de ti mismo. ¿Cómo iba a ser de otra manera?
Suscribo tus palabras y brindo por todas las mujeres:las que amé, las que amo y aquellas a las que no podré amar. Espero que puedan perdonarme, alguna vez.

mangeles dijo...

Es Vd. auténtico Sr. Manteca. Y es de agradecer el esfuerzo máximo que siempre parece hacer, para estar junto a las mujeres, nunca tras o delante de ellas.

Una gran filosofía de vida.

Un enorme beso.

Pd. Falta Simone de Beauvoir...y muchas más, claro.

Miradme al menos dijo...

Sí señor, magnífica entrada. Me quito el cráneo.

Un besillo

Olga B. dijo...

La verdad es que fue muy buena idea que hubiera dos sexos, y que de vez en cuando uno homenajee al otro e incluso viceversa;-)
En serio: muy bonito, señor Manteca.
Felicidades.

SUSANA dijo...

"Jamás estuve lejos de una mujer que me quedara cerca" ...si está para comerse esta frase de un bocao!!!! Qué linda es, por favor!!!!!

¿Y qué te puede decir esta mujer?

¿Que disfruté cada letra del artículo? Sobradamente lo sabés.

¿Que los fantasmas de esas chicas viejitas son interlocutoras diarias de esta servidora? También.

No hay atrás o adelante, hay costado y codo a codo...

Y Bravo Manty, por esas líneas para las amas de casa! Grandes Mujeres de la Historia para las que no existen luces ni escenario, ni reconocimiento. Es una oscura tarea dar luz a los objetos de todos los días, amor y dedicación a una familia, poesía a la cocina, comprensión y sostén a los problemas, gestión administrativa a los ingresos, docencia a las tareas escolares y entre otros temas, tampoco olvidar la seducción permanente del ser amado...No hay atrás para ellas, es Imposible!

Grande Manty, besazos mil y más otros mil para tu bello Autor!

Juan "El Manteca" dijo...

Capitán: me gustó ese calificativo, de verdad.

Navegante: gracias y, sin duda, las mujeres no necesitan nuestra defensa.

Siempreconhistorias: usted siempre con tanta amabilidad...muchas gracias.

Juan "El Manteca" dijo...

América: al lado y juntos, así es. Gracias.

Octavio: uno mi brindis al tuyo. ¿Nos perdonarán a los dos o ya será mucho pedir? Gracias.

Mangeles: faltan muchas, sí. Usted sí que es verdaderamente auténtica. Muchas gracias.

Juan "El Manteca" dijo...

Miradme: gracias y tenga cuidado con los fríos. Muchas gracias.

Olga: fue la mejor idea en la que puedo pensar. Gracias.

Susana: a mi hermano Juanma le gustó esa frase que usted destaca por encima de las demás. Se alegrará al conocer la coincidencia. ¿Cuánto le debemos a las amas de casa? Impagable. Muchas gracias.

Máster en Nubes dijo...

Manteca, en fin, estoy con Olga, un homenaje de vez en cuando no viene mal ... de un sexo al otro. Qué bien que haya 2 ¿no? Y lo de las amas de casa fundamental: anda que no tienes razón. Ahora bien, lo cierto es que de un sexo y del otro... de todo hay, para bien y para mal,.

media luna dijo...

Me he qudado prendada de tu inspiración ante la mujer que has construido sobre otras mujeres que nos precedieron. Me he quedado prendada de esa charla que ofreces a Juanmita y que él escucha atento, o parece no escuchar, pero escucha. Y ve, que es lo más importane. Ve a don Juanma enseñarle la vida y distinguir el poder de las palabras.
Un beso muy fuerte para los tres.

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

¡Qué bien sienta escuchar un halago para el corazón de tantas mujeres incluyendo el mío!
Qué bien sienta recordar que no sólo valemos cuando habitamos portadas de revistas o programas televisivos. Me sienta bien, así sin más este vuestro artículo. Un abrazo.

Juan "El Manteca" dijo...

Máster en Nubes: un homenaje entre sexos, distintos o iguales, siempre sienta bien. Gracias.

medialuna: yo creo que mi hermano Juanma siempre escucha, cosa distinta es que aprenda. Gracias.

Lisset: no sabe cuánto me alegro. Bienvenida, pase, siéntese donde quiera...¿qué quiere tomar? Gracias.

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

Gracias Juan, por la bienvenida, tomaré un poco de su sabiduría así calentita que ya han llegado los fríos aquí en Sevilla. Un abrazo.